
Las vacaciones de la plantilla suelen vivir en una hoja de cálculo que alguien actualiza cuando se acuerda, en correos sueltos y en conversaciones de pasillo. Funciona hasta que dos personas del mismo puesto se van la misma semana, alguien no sabe cuántos días le quedan o una ausencia no aparece en ningún sitio y el registro de jornada muestra un hueco que nadie sabe explicar. Este artículo explica cómo ordenar las vacaciones y ausencias para que no dependan de un archivo.
Lo básico que dice la ley sobre vacaciones
El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores fija las reglas generales:
- Las vacaciones anuales son retribuidas y no se pueden sustituir por una compensación económica. Su duración es la que fijen el convenio o el contrato, y nunca puede ser inferior a treinta días naturales.
- Las fechas se fijan de común acuerdo entre empresa y persona trabajadora, de conformidad con lo que establezca el convenio sobre planificación anual de las vacaciones.
- El calendario de vacaciones se fija en cada empresa, y cada persona tiene que conocer sus fechas al menos dos meses antes del comienzo del disfrute.
- Si las vacaciones coinciden con determinadas situaciones, como una incapacidad temporal, la ley prevé que puedan disfrutarse en otra fecha, con las condiciones del propio artículo 38.3.
Tu convenio puede concretar mucho más: días laborables o naturales, periodos preferentes, turnos de vacaciones. Ten en cuenta lo que diga antes de montar el sistema.
Por qué la hoja de cálculo se queda corta
| Problema | Qué pasa con una hoja de cálculo |
|---|---|
| Versiones | Cada responsable tiene su copia y ninguna coincide |
| Solicitudes | Llegan por correo, por mensaje o de palabra y alguna se pierde |
| Saldo de días | Hay que calcularlo a mano y cada persona pregunta cuántos le quedan |
| Solapes | Nadie ve que dos personas del mismo puesto coinciden hasta que es tarde |
| Relación con el fichaje | La ausencia no aparece junto a la jornada y el registro muestra días vacíos sin explicación |
| Histórico | Cuando hay una duda de hace un año, cuesta encontrar qué se aprobó y cuándo |
Un procedimiento sencillo para pedir y aprobar días
- Un único canal de solicitud. Todas las peticiones de vacaciones y permisos entran por el mismo sitio. Lo que no entra por ahí, no existe.
- Plazos claros. Fija con qué antelación se piden las vacaciones de verano y las de otras épocas, respetando que la persona debe conocer sus fechas al menos dos meses antes.
- Criterios conocidos. Si hay que repartir periodos muy solicitados, explica cómo se decide: rotación, antigüedad, lo que diga el convenio. Menos discusiones.
- Respuesta por escrito. Aprobada o no, la respuesta queda registrada con su fecha.
- Visibilidad para quien organiza. El responsable tiene que ver de un vistazo quién falta cada día.
- Saldo a la vista. Cada persona debería poder saber qué ha pedido y qué le han aprobado sin preguntar.
Las ausencias también cuentan
No todo son vacaciones. Permisos, bajas, días de asuntos propios si los prevé tu convenio, citas médicas: todo eso afecta a quién está trabajando cada día. Si las ausencias se gestionan por un lado y el fichaje por otro, aparecen los problemas:
- Un día sin fichajes puede ser un olvido, una ausencia justificada o una falta. Si no lo sabes, tienes que preguntar.
- El control de asistencia diario pierde valor si no distingue entre quien está de vacaciones y quien no ha venido.
- Cuando alguien revisa el registro meses después, los huecos sin explicación generan dudas.
Tener las ausencias junto a las jornadas evita perseguir a nadie para saber por qué no fichó.
Cómo planificar los periodos más solicitados
Verano, Navidad y algunos puentes concentran la mayoría de las peticiones. Si los dejas para el final, todo el mundo pide lo mismo a la vez y alguien acaba sin las fechas que quería. Un calendario sencillo para planificarlos:
- Abre el plazo de solicitudes con tiempo. Con margen suficiente para resolver y comunicar las fechas al menos dos meses antes de que empiecen.
- Define cuántas personas pueden faltar a la vez en cada puesto. Por ejemplo, en un equipo de seis personas de atención al público, quizá no más de dos la misma semana. Es una regla interna que te ayuda a decidir.
- Resuelve todas las solicitudes a la vez. Mejor que ir aprobando por orden de llegada, que premia al más rápido y no al que más lo necesita.
- Comunica el calendario completo. Que cada persona sepa sus fechas y el equipo sepa quién cubre a quién.
- Guarda lo que se aprobó. El año siguiente te servirá para rotar los periodos más buscados.
Errores frecuentes
- Aprobar de palabra. Luego nadie recuerda qué se dijo.
- Dejar el calendario de verano para última hora. La ley exige que cada persona conozca sus fechas con dos meses de antelación.
- Ofrecer dinero a cambio de vacaciones. El artículo 38.1 dice que no se pueden sustituir por una compensación económica; si tienes un caso especial, consúltalo antes.
- No mirar los puestos críticos. Aprobar solicitudes una a una sin ver quién más falta esa semana.
- Tener las ausencias fuera del sistema de fichaje y descubrir los huecos a final de mes.
Cómo te ayuda Gesthoras
Con Gesthoras, como cada persona ficha su jornada desde el móvil, el ordenador, un código QR o el terminal RecLog, ves en tiempo real quién está trabajando, quién ha terminado su jornada y quién no ha acudido a su puesto. La licencia Avanzada añade la gestión de las vacaciones y ausencias de la plantilla junto a sus jornadas, las solicitudes de la plantilla en el mismo sitio que sus fichajes y la organización por categorías profesionales. Así las vacaciones dejan de estar en una hoja aparte y el registro de jornada se entiende de un vistazo.
Lo tienes explicado en control de asistencia en tiempo real, y si hoy lo llevas todo en un archivo, en la comparativa entre Excel y Gesthoras verás las diferencias.


